|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
|
 |
|
Temario Pirata - Botines |
 |
Francis Drake -
John Hawkins y corsarios franceses
El Galón Santa María del Rosario perteneciente a la Gran Armada, navegaba
con problemas en las aguas del Canal en la mañana del 1 de septiembre de
1588, había perdido su bauprés en una colisión que acabó derribando también
el palo mayor. Con dificultades en el gobierno, y sin poder seguir el paso
del resto de la flota, se separó hasta que pudiese reparar sus daños y
reunirse de nuevo con la Invencible, habiendo jurado su capitán D. Pedro de
Valdés que si era necesario moriría hasta el último hombre -el incluido-
antes de rendir la nave al enemigo. Al amanecer se divisó una barco y un
bote que se acercaba al galeón. Desde el bote se exigió la rendición
inmediata de la nave, a lo que el capitán respondió ¿bajo qué condiciones?
¡bajos mis propias condiciones! gritó Drake. D Pedro, al saber contra quién
se enfrentaba y "al inquietarse por el renombre y celebridad de su nombre"
se rindió sin disparar un solo tiro, porque como diría a Drake cuando este
lo recibió en su barco con grandes agasajos: "había decidido morir en
combate pero no considero ningún deshonor rendirme ante el mejor marino de
la época". Tal era el terror que provocaba el nombre de Francis Drake entre
los españoles. Aunque este es un capítulo a parte de la vida de Drake como
corsario, sirve para ilustrarnos la capacidad y olfato que tenía para las
presas, porque el galeón transportaba gran parte del dinero asignado a la
empresa inglesa 55.000 ducados de oro de los que Drake recibió su parte y
que D. Pedro había jurado arrojar al mar en última instancia; la mejor y
prácticamente única presa inglesa de toda la campaña.
|
|
|
|
Cuando los
españoles empezaron a enviar barcos cargados con el oro procedente de los
saqueos a los indígenas, los barcos empleados ya no eran las torpes
embarcaciones de un solo mastil con velas cuadradas que eran habituales en
el Atlántico durante la edad media, los cascos y aparejos se habían refinado
lo suficiente como para poder maniobrar y encontrarse con otros barcos con
los que poder librar combate, aunque los grandes galeones que eran el núcleo
de las armadas eran barcos torpes con elevadas superestructuras en sus
castillos de proa y popa que no mejoraban sus cualidades marineras. Las
naves mas pequeñas, no preparadas para el combate -que todavía se entendía
como un combate terrestre en el mar siendo los caballeros los encargados de
capturar las naves contrarias, usándose los cañones solo para disparos a
quemarropa con metralla antes de pasar al abordaje-, eran mucho mas
marineras, maniobrables y veloces con la mayoría de los vientos que las
pesadas naves tesoreras, capaces de realizar rápidas expediciones de
duración, al principio hasta los puertos de llegada de los tesoros, y luego
en alta mar.
|
|
|
|
Por otra parte
la flota castellana era débil, apenas podían transportar unos pocos
colonos, y la plata y parte del oro simplemente no podía ser enviado por
falta de transportes. Esta debilidad, y los deseos de otras naciones de
obtener su parte de la fortuna del imperio, llevaron al empleo de
corsarios con patrocinio real contra los atestados y débiles barcos que
transportaban la mayor cantidad de riqueza que se hubiese visto junta.
Incapaces incluso de usar su par de herrumbrosos cañones contra los
aguerridos asaltantes, que usaban su artillería de pequeño calibre para
barrer las cubiertas españolas y facilitar el abordaje, porque un barco
hundido no rinde beneficios. |
|
|
|
Después de
tres meses de navegación y numerosas aventuras y contratiempos, tres
carabelas que transportaban parte del tesoro de Hernán Cortés arrivaron
hasta las Azores. Allí se enteraron de que un grupo de corsarios
Franceses merodeaba por el cabo de S. Vicente en su espera. Faltando
pocos días para la arrivada a Sevilla, no había rastro de corsarios.
Pero un día de Junio de 1523, divisaron una vela en horizonte seguida de
otras cinco. Aunque los españoles intentaron presentar batalla, su
artillería era poca y defectuosa y lo único que pudieron hacer fue
aguantar las andanadas de los franceses, que derribaron los palos de
una, y abrieron brechas en la obra muerta de otra, pudiendo escapar la
tercera hasta Sevilla. Después de un diluvio de metralla, los franceses
engancharon con garfios a las carabelas, y procedieron al abordaje,
capturando incluso la nave insignia que transportaba el tesoro real.
Después de inventariar las existencias de las bodegas, obtuvieron 300
kilos de perlas, 225 kilos de oro en polvo, tres enormes cajas con
lingotes de oro y algunas de plata, amén de baules cargados de joyas. Lo
que causó gran conmoción en España y malestar en Carlos I, que comprobó
que los corsarios franceses eran agentes de Francisco I, el rey francés
y su mas directo rival por la hegemonía Europea. |
|
|
|
Las
depredaciones iniciadas por Jean Florin, no solo continuaron, sino que
se hicieron mas frecuentes, la corona al estar constantemente en guerra
con muchos países, favorecía que corsarios Ingleses, Holandeses y sobre
todo Franceses, saliesen de los puertos de estos países y merodearan el
Atlántico en busca de presas con ricos cargamentos. Como en 1533 contra
una embarcación que navegaba sola y de la que hasta los grumetes
recibieron 800 ducados de oro por cabeza, y eso que los contratos de
corsario son mas injustos en el reparto que los de piratería. Por lo que
los españoles recurrieron a los convoys, y al establecimiento en 1543
del comercio con dos grandes flotas , una que zarpaba de España en Abril
y la segunda sobre Agosto, protegidos por algún barco de guerra, además
de otras normativas respecto a las dotaciones de armas y municiones de
las naves y la prohibición tajante de navegar en soledad, normativas que
muchos despreciaron salvo la mas respetada de navegar en convoy. Porque
una vez mejorado el tráfico por el Atlántico los corsarios se
desplazaron hasta el mar de las Antillas, donde los barcos en su mayor
parte navegaban solos, y las naves de guerra empleadas para patrullar
estas aguas, eran grandes y fuertes, pero pesadas, poco manejables y mal
tripuladas y peor mandadas. |
|
|
|
Hacia el 1533
los corsarios se hicieron tan osados que se convirtieron en fuente de
terror para los asentamientos españoles del Caribe. Siendo el mas temido
Fraçois Le Clerc, un corsario de pata de palo que condujo una escuadra
de 10 buques de guerra franceses al mar de las Antillas saqueando
pequeñas ciudades portuarias en la Española y Puerto Rico, en 1554
saqueó Santiago de Cuba, y dos años después un tal Jacques de Sores
destruyó la Habana. Para poner fin a sus desmanes se intentaron tomar
mediadas, nombrándose encargado de defender las nuevas posesiones y
combatir a los piratas al Asturiano Pedro Menéndez de Avilés en 1555.
que regularizó el servicio de convoys, fortificó los puertos mas
importantes del Caribe, impuso su autoridad a sus incompetentes
subordinados y puso un poco de orden en el caos, mientras intentaba
expulsar a otros colonos, bucaneros y piratas del caribe por métodos
francamente expeditivos. |
|
|
|
Mientras esto
sucedía un experimentado comerciante y tratante de esclavos llamado John
Hawkins contrabandeaba esclavos muy apreciados en las plantaciones del
nuevo mundo. Actuando en empresas privadas en la que participaba la
corona que había suministrado el buque insignia de la flota. El mercado
de esclavos, era monopolio de la Casa de Contratación, que amenazaba con
graves castigos a quien incumpliera las normas del monopolio, mas era
tal la necesidad de braceros de las plantaciones, que los colonos no
tenían mas remedio que tratar con contrabandistas si querían que sus
haciendas prosperaran, y que este compraba o capturaba en Africa para
poner luego rumbo a América. Cuando los lugareños eran renuentes a
tratar con Hawkins, este usaba métodos expeditivos, amenazaba con
bombardear las poblaciones si no se le dejaba comerciar, lo que siempre
vencía la resistencia de los gobernadores que en caso de oposición unos
cañonazos bastaban para hacer desistir en su empeño, incluso le pedían
que disparasen alguna salva para poder justificar la autorización ante
la corona. |
|
|
|
En su tercer
viaje, al que acompañaba su sobrino Francis Drake, imposibilitado por el
clima de salir del caribe, y estando su buque insignia muy necesitado de
reparaciones, se refugió en el puerto Español de S. Juan de Ulúa,
después de amenazar al gobernador español con arrasar la población.
Consciente de que tenía poco tiempo antes de que arribase a puerto la
flota tesorera, se afanaba en las reparaciones, el 16 de Septiembre de
1568 la flota española apareció en el horizante atrapando a Hawkins
entre la flota y el fuerte, por lo que negoció el intercambio de rehenes
hasta la terminación de las reparaciones, a lo que accedieron los
españoles, sin embargo no tenían intención de cumplir su palabra, y el
23 se organizó un ataque que comenzó con un intento de asesinato de un
rehen sobre Hawkins. Saliendo al puente y acusando a los españoles de
traición, con lo que se inició el combate dentro del puerto, del que
solo pudieron escapar dos barcos, el Swan que comandaba Drake y el
Minion con Hawkins y el resto de supervivientes, mientras los últimos
africanos no vendidos perecían abrasados en el Jesus of Lubek insignia
de Hawkins. |
|
|
|
Cuando Drake
llegó a Inglaterra difundió la noticia de que Hawkins había sido muerto
en la presunta traición de S.Juán, lo que llenó de ira y deseos de
venganza los corazones ingleses, aunque no había muerto. A duras penas
había regresado a Inglaterra en un lamentable estado con la mitad de los
que se habían salvado, teniendo que dejar a la mitad en tierras
americanas al no contar con la ayuda de Drake que se desentendió cuando
vio lo apurada de su situación. No se sabe lo que se dijeron cuando se
encontraron, pero si que desde entonces descargaron su furia contra los
Españoles, contra los que albergaban un profundo odio, llegando Drake a
convertirse en una auténtico azote para Felipe II que estaba dispuesto a
pagar 20.000 ducados de oro por la cabeza de Drake. |
|
|
|
Las
expediciones de Francis Drake siempre estuvieron precedidos de
desafortunados inicios, que posteriormente la fortuna y buen acierto de
Drake convirtió en grandes éxitos. Hizo seis expediciones al caribe de
las que dos resultaron muy lucrativas en dinero, y el resto son
fantásticas aventuras sobre el triunfo del espíritu humano sobre la
adversidad. Después de dos viajes de reconocimiento en 1570 y 1571 a
bordo del swan de 25 tm para cartografiar la zona y encontrar refugios
desde los que operar. El 29 de mayo de 1572 con 73 hombres y dos barcos,
el Swan y el Pasha de 70 y unas pinanzas desmontadas y 73 hombres partió
de Plymouth hacia Nombre de Dios que después de preparase en una cala
cercana la atacó. Durante el ataque, los españoles que los estaban
esperando ofrecieron cierta resistencia en la que Drake recibió un
balazo en la pierna que conservaría toda la vida, que se desvaneció
cuando atacó un segundo grupo a las órdenes de uno de sus hermanos.
Capturaron cierta cantidad de oro pero no todo el tesoro que contenía la
ciudad, porque decidieron retirarse debido a la herida de Drake. |
|
|
|
Después de
recuperarse, vivir mas aventuras y sufrir mas calamidades como una
epidemia que mató a 31 hombres y a uno de los hermanos de Drake, un día
recibieron informes de los cimarrones -esclavos negros huidos- de que la
flota tesorera había arribado a Nombre de Dios en espera de un
cargamento de oro y plata que debía de partir de Panamá, adonde se
dirigió con 18 ingleses y 30 cimarrones. Después de ver el Pacífico se
emboscó en Panamá a la espera de las mulas, sin embargo fueron
descubiertos y engañados, por lo que se retiraron sin botín pillando el
pueblo de Venta de Cruces mientras se volvía hacia Nombre de Dios. Las
siguientes semanas se dedicó a los barcos españoles con el Pasha al que
se unió un corsario francés de 80 toneladas. |
|
|
|
Alertados los
españoles de que se había hecho a la mar, regresó de nuevo a Nombre de
Dios en donde se emboscó a la espera de las mulas procedentes de Panamá.
Después de una breve tiroteo en la que los 45 soldados que protegían el
convoy huyeron, pudieron capturar 190 mulas que transportaban 100.000
pesos de oro y 15 toneladas de plata que tuvieron que abandonar.
Satisfecho, dio su parte a los franceses, hizo regalos a los cimarrones
y regresó a Plymouth el Domingo 9 de Agosto de 1573, provocando gran
júbilo y excitación en toda Inglaterra. Aunque Isabel I tuvo que
reprobarlo oficialmente por el deseo de esta de mantenar buenas
relaciones con España. |
|
|
|
Aún indecisa
sobre las acciones a acometer, recibió la propuesta de Drake de atacar
la rica y desprotegida ciudad de Panamá llegando al océano Pacífico
bordeando America del Sur que procuraría cartografiar. Recibiendo en
privado fondos de la reina que de esta forma podría beneficiarse sin
enfurecer a los españoles, unas 1000 coronas a los que añadió 4.000
libras de inversores privados para una empresa que oficialmente se iba a
dirigir al Mediterráneo, zarpando con tres barcos el 15 de Noviembre de
1577, diciendo los anales españoles que esa noche un ominoso cometa cayó
de los cielos sobre el mar de las Antillas. |
|
|
|
Después de
sufrir terribles tormentas, acabó perdiendo todos los barcos menos el
Pelican de 100 toneladas y 18 cañones al que rebautizó como "Golden Hind",
en honor del mayor patrocinador de la empresa tras ser el primer no
español que atravesaba aquel paso, renunciando a la empresa de Panamá y
concentrándose en los barcos que surcaban aquellas aguas, en donde
capturó al Nuestra Señora de la Concepción; el "caga fuego" de la
escuadra del pacífico -hasta la era del vapor, en la armada española, al
buque mas potente de cada flota se lo denominaba así- cargado con 35
kilos de oro, 26 toneladas de lingotes de oro 13 baúles de monedas de
plata e innumerables cajas de joyas y perlas; cuyo capitán creyó que su
capturador era otra nave española hasta que se vio abordado. Tras
emplear tres días en trasladar el cargamento, liberó al Gagafuego y
decidió regresar a Plymouth circunnavegando el mundo y así evitar la
armada española. Así que después de prepararse en la costa Mejicana
donde los vientos eran mejores que los que impulsaron a Magallanes,
partiendo a fines de julio de 1579. Cartografiando lo que pudo de las
costas que encontró y estableciendo relaciones con los dirigentes
locales, que cien años después darían lugar al imperio comercial inglés
en Asia; regresando triunfantemente a Plymouth el 26 de Septiembre de
1580. |
|
|
|
Había
recorrido 34.000 millas en 35 meses de navegación retornando con casi la
mitad de los 164 hombres que partieron, recibiendo la reina 47.000
coronas por su inversión, concediéndole el título de caballero en
Greenwich a bordo del Golden Hind en ceremonia de gala.. Gracias a él se
pudo equipar naves con las que Isabel pudo combatir a la invencible en
cuya derrota tuvo un papel destacado. No solo es de destacar la pericia
naviera de Drake, tam bien hay que alabar la buenas construcciones de
los carpinteros de rivera ingleses, pues en casi tres años sin pasar por
dique seco, todavía era capaz de navegar impecablemente. A estas
siguieron mas expediciones menos exitosas económicamente, para acabar
muriendo de malaria en su fallida última expedición contra los españoles
a la que precedió la de su tío Hawkins el 23 de enero de 1596. Los
ingleses depositaron su cuerpo en un ataúd de plomo en las afueras de
Nombre de Dios, situaron dos barcos prescindibles junta a su nave el
Defiance y los convirtieron en una gran pira fúnebre arrojando su ataúd
al mar. A su muerte, los campanarios de las iglesias españolas repicaron
jubilosamente ante las nuevas, y Love de Vega y Cervantes lo celebraron
componiendo versos. |
|
|
|
A la muerte de
Drake, reinó cierta tranquilidad en el Caribe, pero solo fue momentanea, los
reinos europeos envueltos en guerras civiles de religión, no podían dedicar
recursos a intentar saquear las colonias, esta taréa recaería en una nueva
raza de hombres, los bucaneros que con el apoyo y aprobación de los enemigos
de España, atacaron sin piedad a los españoles y sus pertenencias siempre
que se les presentó la oportunidad. Con menos recursos, poseían la misma
valentía y capacidad que los antiguos corsarios, pero tenían la ventaja de
que desde sus asentamientos en el Caribe, era mucho mas fácil atacar y
saquear las colonias, cuyos habitantes y soldados huían con pavor ante la
sola mención de su nombre, y ellos no podían estar por menos que a la altura
de su fama, y algunos fueron sanguinarios y crueles hasta lo increíble,
después de todo el destino de un bucanero capturado era la horca. Y lo
veremos en el próximo capítulo. |
 |
|
|
|
Copyright © Port
Sae Productions Sociedad
Anónima |
|
Designed and
Powered by
Objetivo Imagen |
|
|
|
|