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John Paul Jones, a quienes los Estadounidenses junto con John Hancock consideran
como el padre de la armada USA. Miembro de la marina del congreso continental,
se le denomina corsario, por atacar a buques mercantes para destruir el comercio
enemigo.
El ataque a buques mercantes por otra marina en guerra se denomina "guerra de
corso"
John Paul Jones
héroe nacional, al que los británicos también califican de Pirata, fue el mas
extraordinario de los Corsarios de la guerra de independencia americana. Después
de capturar varios buques británicos estando al mando de una balandra -pequeño
barco muy veloz de un solo mastil, que en otros países se designa como corbeta
(en España a los bergantines militares -dos palos- se les llamaba corbetas) o "sloop"
en inglés-, fue enviado a Francia por el congreso Usa para hacerse cargo de un
viejo mercante de tres palos reformado como corsario, el Bonhomme Richard.
Estando patrullando cerca de las aguas inglesas cerca del estuario del Támesis,
el 23 de Sep. de 1779 avistó un convoy de 41 mercantes escoltado por un buque de
línea de cuarta clase de dos puentes y 50 cañones, el moderno Serapis, John Paul
no lo dudó y se lanzó al ataque contra el convoy. El capitán del Serapis
abandonó al convoy y se dirigió hacia John con la intención de identificar al
intruso que enarbolaba bandera británica; y una vez hechas las presentaciones,
John Paul no lo dudó y después de arriar la insignia británica y enarbolar el
pabellón Norteamericano, abrió fuego aunque era consciente que tendría que
enfrentarse a un buque de 50 cañones contra sus 40 de menor calibre y mucho mas
fuerte, protegido y con mas dotación, sin embargo no vaciló. Sería muy prolijo
narrar el combate de tres horas y media que se produjo, con sucesivos intentos
de abordaje mutuos y gran heroísmo derrochado por ambas partes, así que nos
limitaremos al final cuando estando los dos barcos ya destrozados, John Paul
Jones armó y disparó sucesivamente un cañón de 9 libras de su barco sobre el
palo mayor del Serapis. El capital de este, viendo la desolación que reinaba a
su al rededor decidió que ya se había derramado suficiente sangre, y arrió sus
colores; escoltado hasta el Bonhome Richard, cuando estaba entregando su espada
a John Paul el palo mayor del Serapis se vino a bajo, momentos después, le era
devuelta y era invitado a compartir una copa de vino. Para dar una idea de la
ferocidad de la lucha, sepan que el Bonhomme tuvo que ser abandonado a los dos
días. Al capitán Pearson, una vez en Inglaterra se le formó consejo de guerra,
como se hacía con todo capitán que había perdido su barco, y no pudieron
encontrar ninguna falta en su actuación ni se le hizo ningún reproche; es mas
por la gallardía demostrada en el combate, fue nombrado caballero. Enterado John
exclamó :"¡Si tengo la buena fortuna de enfrentarme de nuevo a el, lo convertiré
en un lord!". Esta acción ha perdurado en el recuerdo de los Norteamericanos a
quienes lo recuerdan como al héroe que supo chamuscar las barbas de la marina
mas potente del mundo
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